Manuel Viera Flores, presidente de la CÁMARA MINERA DE CHILE, plantea un plan urgente para repotenciar la minería del país y seguir siendo competitivos.

Crisis y reacción: El diagnóstico de la Cámara Minera de Chile
La minería chilena, históricamente sinónimo de liderazgo y resiliencia, atraviesa hoy un momento bisagra. No por falta de recursos, ni de experiencia, sino por una acumulación de factores estructurales que, según advierte Manuel Viera Flores, una de las voces técnicas más influyentes del sector y referente histórico en el análisis de políticas mineras en el país, y presidente de la cámara minera de Chile, están erosionando su competitividad en un contexto global que no da margen para errores.
En un análisis interno y sin medias tintas, el titular de la Cámara Minera de Chile no recurre a eufemismos: «Chile necesita reaccionar con urgencia si no quiere quedar rezagado en medio del nuevo ciclo de altos precios de los metales».
Instituciones en la mira: La necesidad de equipos técnicos sobre los políticos
La permisología, ese entramado burocrático que ralentiza proyectos, aparece como uno de los principales cuellos de botella. A esto se suma la baja ley de los yacimientos, que incrementa los costos operativos, y una dependencia energética del petróleo que deja expuesta a toda la cadena productiva.
Pero el problema no es solo técnico. Es, sobre todo, político e institucional. Viera pone el foco en organismos clave como ENAMI y SERNAGEOMIN, cuestionando no su rol, sino su conducción. La falta de autoridades altamente calificadas, con conocimiento real del sector, limita la capacidad de respuesta de instituciones que deberían ser motores del desarrollo minero.

Pequeña minería al límite: El impacto del aumento del 400% en patentes
En paralelo, la pequeña y mediana minería, históricamente columna vertebral del tejido productivo, enfrenta una situación crítica. El aumento del 400% en las patentes mineras, sin un análisis adecuado, ha puesto a muchos productores al borde de la desaparición. Hoy, incluso, se registran remates de propiedades por incapacidad de pago.
No es solo un problema económico. Es una señal de desconexión entre política pública y realidad productiva.
La propuesta de la Cámara Minera apunta a una reclasificación urgente del segmento, elevando el umbral productivo de 5.000 a 20.000 toneladas por mes. El objetivo es claro: permitir que estos actores puedan adaptarse a yacimientos de menor ley, donde mover más material es condición indispensable para sostener la rentabilidad.
En este escenario, la tecnología aparece como una aliada inevitable. Pero no como una solución mágica. La incorporación de inteligencia artificial, según Viera, no cambiará lo que se hace, sino cómo se hace. Y ahí radica el desafío: modernizar procesos sin perder eficiencia organizacional ni cohesión institucional.

La confianza, insiste, es un activo estratégico.
Sin ella, no hay coordinación entre el Ministerio de Minería de Chile y el resto del ecosistema. Sin ella, tampoco hay inversión sostenida.
Otro punto crítico es la falta de nuevos proyectos en un contexto de precios internacionales favorables. Para el dirigente, Chile corre el riesgo de desaprovechar un nuevo “superciclo” si no genera condiciones claras y estables para atraer capital.
Litio y tierras raras: La urgencia de nuevas reglas para la inversión privada
La discusión también alcanza al litio, donde propone revisar artículos específicos del Código de Minería para habilitar mayor participación privada o esquemas de colaboración público-privada. En paralelo, plantea la necesidad de avanzar en políticas para tierras raras, renio y otros minerales estratégicos que hoy no cuentan con una gobernanza clara.
El agua, como era de esperar, ocupa un lugar central en el análisis. La estrechez hídrica obliga a planificar con visión de largo plazo, especialmente en relación con plantas desalinizadoras. No solo por la demanda interna, sino por el impacto regional que podría generar el crecimiento de proyectos en países vecinos como Argentina.
Finalmente, Viera introduce un concepto que empieza a ganar terreno: la “agrominería”. Integrar a las comunidades cercanas a los proyectos en actividades productivas complementarias no solo responde a una lógica de responsabilidad social, sino a una estrategia de valor compartido.
Chile no puede seguir postergando decisiones

La minería sigue siendo el corazón de su economía, pero necesita reglas claras, instituciones modernas y una visión estratégica que esté a la altura del momento histórico. Porque, como deja entrever , el verdadero riesgo no es la falta de recursos… es la falta de decisión.
El presidente de la Cámara minera de Chile sabe perfectamente que el momento es crítico para la minería del país y que si no dan ese salto de calidad que necesitan con decisiones acertadas, el tren puede dejarlos en los vagones de cola.